Ahora acontece que me llegó la noche en que no puedo cambiar.
Una y otra vez me toca el timbre esta incertidumbre de pensar
en el "No sé" infinito.
Otra vez estas palpitaciones del amor después del amor
y otra vez pensar como florecen estas ideas estúpidas.
Odio al que le vendió mi alma al diablo, ahora las consecuencias.
Odio esta bondad que me cuesta sacar a la luz, odio que salga tan débil.
Odio todo este egoentrenamiento para alimentar nada.
Nunca es tarde para pedir perdón mientras quieras ser perdonado.
Tanta alma repartida , no me quedó ni un frasco, que miseria.
Y ahora creo en un dios aparte.
No hay fé que no se le parezca a su dueño, ahora me toca de nuevo este guión.
No saber si es una coma o un punto final sin dedicatoria me pone los pelos de punta.
Y ahora que no queda nada más que la maldita espera, pienso en retirarme,
cuando la salida es.
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