martes, 31 de diciembre de 2013

Navegar

Dicen por ahí que todo solo se compone de sensaciones.
Que lo que te revuelve y anuda el estómago al escuchar esa melodía
es solo producto de la simbiosis química entre el ayer y el hoy.
Hoy, prefiero el puente. 
Dicen por ahí que no hay nada peor que la autocompasión
y las ojeras de invierno.
Hoy, prefiero no saber las cosas que hay escondidas
antes de hurgar en ese hueco. Lo que más se necesita
no es nada más que un buen tilo al alma más no se
puede aguantar tanto alboroto.
Hoy, más que nada extraño el rayo de sol
que me achicaba las pupilas mientras olía el 
perfume que, como se dice,
te anuda el estómago.
Hoy, por fin la sobriedad de la madurez es nada más
que vejez,
por eso me pregunto si vale la pena el pensamiento.
Hoy, por lo tanto, estoy esperando que alguien me tape los pies,
la sábana ya queda grande.

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